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miércoles, 2 de marzo de 2016
Americana 2016. Festival Cine Independiente Norte América.
Nueve letras.
A M E R I C A N A.
Mañana comienza otra edición. Mi personal presentación de este, cada vez más, indispensable Festival. La crónica la semana que viene.
Nos vemos en Americana!
miércoles, 7 de mayo de 2014
Critica. El Viento Se Levanta de Hayao Miyazaki.
"El viento se levanta. Debemos tratar de vivir"
Durante muchos años Miyazaki ha sido (y es) uno de los más grandes. Ahora se retira (no acabo de creérmelo) y los que amamos profundamente esas historias llenas de imaginación y sobre todo VIDA lo vamos a echar mucho de menos.
El cine de animación sigue siendo menospreciado por cierta parte de la crítica y por muchos espectadores. Siempre considerado como género de segunda fila, albergan en él auténticas obras maestras que a lo largo de los años nos han ido enamorando y apoderándose de nosotros. El maestro japonés es sin duda el que más gloriosas y memorables películas nos ha dejado. "Mi vecino Totoro" (1988) o "La princesa Mononoke" (1997), son algunas de ellas. Ahora toca el merecido descanso, la retirada y reposo del genio. Para ello ha variado el rumbo, y sus mundos y seres imaginarios tan únicos e inimitables, en cierta parte los ha dejado para ofrecernos una historia que destila puro clasicismo, un melodrama al más puro Hollywood dorado, repleto de sueños y de amor.
El viento se levanta nos cuenta la historia de Jiro Horikoshi, un ingeniero aeronáutico japonés el cual diseñó varios cazas utilizados durante la Segunda Guerra Mundial.
Miyazaki se centra en la figura de este chico repleto de ilusión, sacrificio y sobre todo SUEÑOS, algunos de ellos tan oníricos y fascinantes como en los que aparece su ídolo, el italiano Caproni, uno de los pioneros de la aeronáutica. Para ello el maestro nipón recrea escenas magníficas realizadas con todo mimo y detalle.
A lo largo de varios años nos sumergimos en la vida de ese niño que sueña ser piloto pero que debido a su gran miopía tiene que "conformarse" con diseñar esos aparatos voladores.
La grandeza de esta historia radica en su planteamiento y forma. Está tratada como los clásicos. Como aquel Tyrone Power de "Cuna de Héroes" (1955) de otro maestro como John Ford, Miyazaki nos muestra la vida dentro de la compañía aeronáutica y la relación con los miembros de esta, en especial con un jefe tan peculiar como entrañable.
Si todo esto está realizado de manera notable, existe otra historia que es la que hace rozar a la película de obra maestra. Porque donde se hace grande, muy grande, es en su maravillosa historia de amor. De nuevo seguimos con puro clasicismo como si de un Frank Borzage se tratara.
Acusada por sus detractores de tópica, podemos estar de acuerdo o no, pero está realizada de una manera tan excepcional, tan maravillosa y delicada que se alza como una de las historias de amor más románticas que nos ha regalado el cine reciente. Iniciada en un tren, no podía ser en otro medio de locomoción (sin duda el más romántico de todos), y acompañada del Gran Terremoto ocurrido en 1923, el encuentro entre Jiro y la bella Nahoko es de esos de idas y venidas, en un país destrozado por la catástrofe y en plena ebullición de una futura guerra. Recuerdos de obras maestras como "Doctor Zhivago" (1965) de David Lean o de "Tiempo de amar, tiempo de morir" (1958) de Douglas Sirk. Escenas llenas de grandioso espectáculo se mezclan con el detalle de lo invisible, en donde el cine japonés lo maneja con una grandiosa maestría, recordemos al gran Yasujiro Ozu. Los inolvidables encuentros de la pareja se ven finalizados en la mejor secuencia de la película, la maravillosa, sencilla y emocionante boda de los protagonistas, una de las mejores que he visto en la historia del cine.
El despertar de una ilusión y la resignación ante la pérdida en una historia épica y lírica, sencilla e intimista, dolorosa en la enfermedad y en la naturaleza tan presente en la monumental obra del director nipón. Esta vez el componente fantástico es el propio viento capaz de hacer volar un sombrero para dar inicio a una gran historia de amor como aquella carbonilla de "Breve Encuentro" (1945), otra vez David Lean. El viento tan imprevisible como caprichoso, capaz de cambiar el destino y tan mágico para hacer volar unos simples y emocionantes aviones de papel.
Una animación extraordinaria, bellísimas imágenes y una excepcional música a cargo del habitual Joe Hisaishi acompañan a esta extraordinaria película.
Uno de los mayores soñadores que nos ha dado el cine nos ha regalado una hermosa historia de amor repleta de sueños, infancia, vida y muerte.
El maestro se ha retirado como los más grandes, a la altura de testamentos como "Siete Mujeres" (1966) de Ford, "Gertrud" (1964) de Dreyer, "Lola Montes" (1955) de Ophüls, "Dublineses" (1987) de Huston o "Madadayo" (1993) de Kurosawa.
El viento se levanta, pero quien sabe que es lo que nos devolverá....
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El viento se levanta (The Wind Rises - Kaze tachinu). Director: Hayao Miyazaki. Nota: 9/10
domingo, 23 de diciembre de 2012
Tokyo Godfathers. Peliculas para Navidad.
En estos días que tenemos poco tiempo (para variar). Que andamos liados, ya sea con reuniones de amigos o familiares, o buscando los reyes para los más pequeños, vamos con una pequeña entrada para recordar uno de los lugares prefereridos de los amigos blogueros que conozco.
Japón, el anhelado pais del sol naciente
Esta Navidad tendría que haber estado allí, pero el destino y otra serie de circunstancias han hecho que sea imposible. No me queda otra que esperar a mejor ocasión.
A la espera de Santa Claus que le tenemos a la vuelta de la esquina, o "Tío Santa", Santa no ojisan, como lo llaman en Japón, vamos con una película, un libro y dos estupendos vídeos.
Tokyo Godfathers
Recupero de nuevo, la magnífica figura del director Satoshi Kon, para recomendaros una maravillosa historia del año 2003.
Codirigida junto a Shôgo Furuya, nos cuenta una historia de Navidad. En un Tokio nevado nos encontramos con tres peculiares vagabundos, que una noche encuentran abandonado a un recién nacido. Ante la duda de llevarlo a la policía, uno de ellos insiste en quedárselo y que sean ellos mismos los que busquen a los padres.
Una maravillosa aventura, llena de emoción, incluso con yakuzas de por medio, que se inspira en la estupenda "Tres Padrinos" de John Ford.
Considerada como una obra menor del director, es verdad que no alcanza la maestría de Perfect Blue o Paprika, pero la película es deliciosa, una excelente muestra del talento del malogrado Kon.
Un bonito cuento navideño que seguro gustará a todos.
No esperéis una historia de lágrima fácil, incluso de final complaciente y feliz, es emocionante pero no regala nada. Una fábula que merece la pena, técnicamente excelente, y que para estas fechas (u otras), es una buena ocasión de recuperar.
Capra, Chaplin, Ford, la importancia del amor y del perdón, alegría, tristeza, esperanza, todo cabe en "Tokyo Godfathers".
Tres vagabundos que se enfrentan a su pasado. Un bebé, Kiyoko ("niño puro"), nacido en Nochebuena.
Un Tokio frío y nevado. Una emocionante aventura.
Un Tokio frío y nevado. Una emocionante aventura.
Os dejo con la película completa y subtitulada.
Una novela
Un grito de amor desde el centro del mundo. Kyoichi Katayama. 2001
"Aquella mañana me desperté llorando. Como siempre. Ni siquiera sabía si estaba triste. Junto con las lágrimas, mis emociones se habían ido deslizando hacia alguna parte. Absorto, permanecí un rato en el futón hasta que se acercó mi madre y me dijo: -Es hora de levantarse-"
Así comienza esta preciosa novela, de la que dicen, es la novela japonesa más leída de todos los tiempos.
Una conmovedora historia de amor entre dos adolescentes, en donde la vida y la muerte se cruzan. No es que sea un libro fundamental y que haga historia, pero os la recomiendo. Para leerla de un tirón.
"Enamorarse de alguien significa pensar primero en el otro. Si yo sólo
tuviera un poco de comida, querría dártela a ti. Si tuviera muy poco
dinero, antes que comprarme algo que me gustara a mí, te lo compraría a
ti. Y, sólo con que tú me dijeras que estaba bueno, ya se me quitaría el
hambre y, si tú estuvieras contenta, también lo estaría yo. El amor es
esto"
"Cuando
se ama a una persona, su ausencia se convierte en un problema, su
ausencia produce dolor en la persona que ha dejado atrás. Y la tristeza
siempre le lleva a uno a la misma conclusión: «La despedida ha sido
dura, pero algún día volveremos a reencontrarnos»"
"A
mí, una sola muerte me ha despojado de todas mis emociones. Aquí es
donde estoy yo. Donde me encuentro sin ver nada, sin oír nada, sin
sentir nada. Pero ¿estoy aquí realmente? Y si no, ¿dónde estoy,
entonces?"
"Yo también sufría, pero mi dolor no era más que un vano intento de experimentar el suyo"
"El
tiempo que he estado contigo ha sido corto, pero muy, muy feliz. Tan
feliz que no podía serlo más. Seguro que he sido más feliz que nadie en
este mundo. Incluso en estos momentos… Con eso basta"
"Vivir
la vida cotidiana, día tras día, era un suicidio del alma y una
resurrección perpetuas. Cada noche, antes de dormir, deseaba no volver a
despertarme. Al menos, no volver a despertarme en un mundo sin Aki. Y,
sin embargo, al llegar la mañana, abría los ojos en un mundo vacío,
helado, donde ella no estaba. Y volvía a resucitar como un Cristo sin
esperanza"
"Sucede
a veces, que una mañana de improvisto, encuentras en el sitio donde lo
dejaste, algo que perdiste mucho tiempo atrás. Bonito, con idéntica
forma a la que tenía. Y aún parece más nuevo que cuando lo perdiste.
Como si alguien desconocido te lo hubiera estado guardando con amor"
Japón
Y ahora dos vídeos sobre Japón, en los cuales encontramos muchos y diferentes lugares. Acompañados del sonido ambiente, duran cada uno ocho minutos y merecen mucho la pena.
Volemos hasta allí y demos un precioso paseo...
メリークリスマス
MERII KURISUMASU !
MERII KURISUMASU !
Pues eso que Feliz Navidad y un fuerte abrazo para todos!!
Os dejo con un temazo tremendo!
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Perfect Blue de Satoshi Kon
El pasado veinticuatro de agosto se han cumplido dos años de la muerte de Satoshi Kon. Algunos os preguntaréis, ¿quien es este tipo? Otros, a los que nos gusta y encanta el cine de animación, y sobre todo el que viene de Asia, la noticia nos entristeció mucho. Perdíamos a uno de los grandes.
El caso es, que en el estupendo blog amigo Cine con Alma, hace unos días se preguntaba por cual era nuestra película de animación favorita. Ahí salieron rápidamente las obras maestras de Ghibli, incluso Pixar. La del blog era una de Satoshi Kon.
Aunque la he visto varias veces, reconozco que la tenía algo lejana, me gustaba mucho pero no llegaba a tal extremo de considerarla como la mejor. Ayer la volví a ver, y está claro, estamos ante una película asombrosa.
En 1998 Satoshi Kon rodaba su primera película, la mejor de todas ellas, una obra maestra extraordinaria......"Perfect Blue"
En 1998 Satoshi Kon rodaba su primera película, la mejor de todas ellas, una obra maestra extraordinaria......"Perfect Blue"
Perfect Blue. Director: Satoshi Kon
Basada en una novela de Yoshikazu Takeuchi, es un proyecto que le llegó de rebote. En principio la película no iba a ser animada, e incluso el propio director cuenta que modificó el guión porque la novela no le gustaba demasiado.
El caso es que la obra resultante fue un total éxito de crítica y público, y no es para menos.
La historia de Mima, una cantante de J-Pop (japanese pop), que decide ser actriz. A partir de aquí comienza una historia de pesadilla, mezclando mundo real e imaginación.
Creo sin lugar a dudas que es uno de los mejores y más fascinantes guiones que he visto dentro del mundo de la animación.
La película es aparentemente confusa, con distintas realidades, en donde predominan las alucinaciones de la protagonista.
Satoshi nos sumerge en su mente, nos cuenta con todo detalle el descenso a los infiernos de Mima.
¿Realidad o ficción? A lo largo de todo el metraje, llegamos a dudar de todo lo que vemos.
Una de sus tantas cualidades, es que todo está bien contado. En ningún momento es un follón, no nos perdemos en la trama, y además la película desemboca en un desenlace claro, en el cual todos los cabos sueltos son atados.
Se la puede considerar un thriller, un drama psicológico, una película de terror, incluso se permite licencias de escenas de alto contenido sexual. Aclararé que es animación para adultos.
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Historia de locura, de miedos, llena de violencia y emoción.
Importante también es la crítica ante ciertos aspectos del Japón actual, sobre todo el fenómeno de los ídolos y fans, y hasta que extremo pueden llegar. Comprobamos que el camino de las estrellas no está plagado de rosas. Ahí están sus managers y productores, dueños absolutos de estas "marionetas".
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"Perfect Blue" es un magistral juego de identidades y realidades, que se traduce en un certero final como colofón a una película redonda.
No puedo dejar pasar por alto, otro aspecto importante, y es la influencia de la obra de Satoshi Kon, y sobre todo de esta película, en varios directores de renombre. Desde Christopher Nolan y su famoso "Origen", a (sobre todo) Darren Aronofsky, otro director que nos cuenta historias llenas de locura y pesadilla.
Darren compró los derechos de la película para hacer un remake, pero solo se quedó en el intento y tomó "prestado" alguna escena.
Darren compró los derechos de la película para hacer un remake, pero solo se quedó en el intento y tomó "prestado" alguna escena.
Quien haya visto esta película y "Cisne Negro" se dará cuenta de lo que comento. De momento el nombre de las protagonistas son muy parecidos, Mima y Nina. Y ambas historias tienen un paralelismo muy claro. Incluso ciertas escenas de la película de Aronofsky, son copias claras de la de Kon. Aquí os dejo una comparativa, ojo para el que no la haya visto, ya que contiene muchos spoilers.
Pero donde está claro, la copia, el homenaje o como se quiera llamar es en "Réquiem por un sueño", aquí os dejo la prueba.
También ha sido comparado con David Lynch. Incluso descubrí esta película gracias a un comentario comparándola con el genio de Montana. A mi no me lo parece. Creo que el director japonés recreea un suspense más "normal", en el cual al final se atan los cabos, cosa que no sucede de forma clara con Lynch.
Como curiosidad, la reina del pop, Madonna, utilizó algunas imágenes de la película, para posteriormente proyectarlas en pantalla gigante durante su gira de conciertos del 2001.
Para el que no la haya visto la recomiendo y mucho. Asistiréis a un viaje alucinante al fondo de la mente.
Por cierto, ¿y el significado del título? "Perfect Blue"...
Os dejo con uno de los párrafos de la novela de Takeuchi:
Os dejo con uno de los párrafos de la novela de Takeuchi:
"Hay días perfectos, donde no llueve (o quizás si llueva) en los que se
detiene el tiempo (o quizás no se detenga) y sin querer miraste al cielo
y te diste cuenta, que era Azul Perfecto...."
Cuatro películas y una serie. Todas muy recomendables y espléndidas.
- "Perfect Blue" (1998)
- "Millennium Actress" (2001)
- "Tokyo Godfathers" (2003) (una versión de "Tres Padrinos" de J. Ford)
- "Paranoia Agent" TV (2004)
- "Paprika, detective de los sueños" (2006)
Por último y a modo de homenaje del gran maestro quiero dejar su último mensaje que nos dejó. Consciente de que el cáncer iba a acabar con su vida, dejó estas últimas y emocionantes notas.
Mensaje de Satoshi Kon antes de morir.
Sayonara (Adiós)
Cómo podría olvidar el 18 de mayo de este año.
Recibí el siguiente diagnóstico de un cardiólogo en el hospital de la Cruz Roja de Musashino.
"Es la última etapa del cáncer de páncreas. La metástasis llegó a muchos huesos. Le queda, a lo mucho, medio año de vida."
Mi esposa y yo escuchamos juntos. Era un destino tan inesperado e inaceptable que los dos apenas pudimos soportarlo.
Honestamente solía pensar que no podría evitar morir cualquiera de estos días. Sin embargo, fue tan repentino.
Para estar seguro, tuve algunas señales. Dos o tres meses antes de eso tuve fuertes dolores en varias zonas de la espalda y en las articulaciones de mis piernas; perdí fuerza en mi pierna derecha y me costaba trabajo caminar, y comencé a ir con un acupunturista y con un quiropráctico, pero nada mejoró. Así que después de que me hicieron resonancias magnéticas, tomografías y demás estudios avanzados, llegó de pronto el diagnóstico de cuánto tiempo me quedaba.
Era como si la muerte en persona se hubiera puesto justo detrás de mí antes de enterarme, y no había nada que pudiera hacer. Después del diagnóstico, mi esposa y yo investigamos cómo podía prolongar mi vida. Era, literalmente, una situación de vida o muerte. Recibimos apoyo de amigos incondicionales y aliados poderosos. Rechacé los medicamentos anticáncer, y traté de vivir con una perspectiva del mundo un poco diferente a la de la norma. El hecho de rechazar lo que supuestamente es normal, me parecía que era algo muy mío.
En realidad nunca sentí que pertenecía a la mayoría. Ni en asuntos de cuidados médicos ni en ninguna otra cosa. "¡Por qué no tratar de seguir viviendo de acuerdo con mis propios principios!" Sin embargo, al momento de crear una obra [una película], la fuerza de voluntad no bastaba para realizar el trabajo. La enfermedad avanzaba día tras día.
Por otro lado, como miembro de la sociedad, acepto al menos la mitad de lo que la sociedad en general considera correcto. Pago impuestos. Estoy lejos de ser un ciudadano ejemplar, pero soy del todo un miembro de la sociedad japonesa. Así que, exceptuando las cosas que necesitaba, desde mi punto de vista, para prolongar mi vida, también intenté hacer todo lo necesario para "prepararme para morir con propiedad". Aunque creo que no lo hice tan bien. (Pero) una de las cosas que hice fue, con la cooperación de dos amigos en los que podía confiar, armar una compañía para que se encargara de cosas como el insignificante número de obras con derechos de autor que poseo. Otra cosa que hice fue asegurarme de que mi esposa recibiera las modestas pertenencias que tengo al escribir un testamento. Desde luego, no creo que alguien peleara por mi legado ni nada de eso, pero quería estar seguro de que mi esposa, quien permaneció a mi lado en este mundo, no tuviera nada de qué preocuparse; además quería quitarle el peso de encima a aquél que daría ese saltito, a mí, antes de que partiera.
El papeleo e investigación necesarios para estas tareas, para el que ni mi esposa ni yo somos buenos, corrió a cargo rápidamente de mis maravillosos amigos. Después, cuando me dio neumonía y estaba a las puertas de la muerte, y puse mi firma final en el testamento, pensé que si moría justo en ese momento ya nada se podía hacer para evitarlo.
"Ah... puedo morir al fin."
Después de todo, me llevaron en ambulancia al hospital de la Cruz Roja de Musashino dos días antes de eso; luego me trajeron de regreso al mismo hospital en ambulancia al día siguiente. Hasta tuve que ser hospitalizado y me hicieron muchas revisiones. Los resultados de esos exámenes: neumonía, agua en mi pecho y, cuando le pregunté directamente al doctor, la respuesta que recibí fue muy seca, y de alguna manera se lo agradecí.
"Usted va a vivir uno o dos días más... y si llegara a salvarse de ésta, probablemente no vivirá más allá de fin de mes."
Mientras escuchaba, pensé, "es como si me estuviera dando el pronóstico del tiempo", pero aún así la situación era espantosa. Eso fue el 7 de julio. Fue un Tanabata brutal, sin duda.
Así que decidí ahí mismo.
Quiero morirme en mi casa.
Quizá le causé problemas a mi gente, pero les pedí que vieran cómo podría escapar y volver a casa. [Logré huir] gracias a los esfuerzos de mi esposa, la cooperación del hospital pese a su posición de darse por vencidos conmigo, a la tremenda ayuda de otras instituciones médicas y a las coincidencias, que fueron tantas, que parecían regalos del cielo. Nunca había visto que tantas coincidencias y sucesos se acomodaran de manera tan fina en la vida real; apenas podía creerlo. Esto no era "Tokyo Godfathers", después de todo. Mientras mi esposa corría de aquí para allá arreglando mi escape, yo le suplicaba a los doctores "¡si pudiera ir a casa aunque sea medio día, todavía podría hacer cosas!", para después esperar a la muerte a solas, en una deprimente habitación de hospital. Estaba solo, pero esto era lo que pensaba.
"Tal vez morir no sea tan malo."
No tenía razones para ello, y tal vez necesitaba pensar así, pero sorprendentemente me sentía calmado y relajado.
Sin embargo, sólo había una cosa que me molestaba.
"No quiero morir aquí..."
Mientras pensaba eso, algo se movió del calendario de la pared y comenzó a esparcirse por la habitación.
"Oh, no, una línea marchando fuera del calendario. Mis alucinaciones no eran del todo originales."
Tuve que sonreír ante el hecho de que mi instinto profesional seguía trabajando aún en momentos como este, pero de cualquier manera probablemente estaba en el punto más cercano a la tierra de la muerte de lo que había estado hasta ese punto. Realmente sentí muy cerca de mí a la muerte. Con la ayuda de mucha gente, milagrosamente escapé de la Cruz Roja de Musashino y volví a casa, envuelto en la tierra de la muerte y sábanas.
Debería hacer hincapié en que no tengo malas críticas ni odio contra el hospital de la Cruz Roja de Musashino, así que no me mal interpreten.
Sólo quería ir a mi casa, a mi propio hogar. La casa donde vivo.
Me sorprendió un poco que, mientras me llevaban a la sala, como un bono, tuve esa experiencia de lecho de muerte con la que todos están familiarizados; ésa de "ver desde arriba cómo trasladan tu cuerpo a la habitación". Me miraba desde arriba a mí mismo y a la escena a mi alrededor desde una posición muy alejada del suelo, a través de un lente gran angular y destelleante. El cuadrado de la cama a la mitad de la habitación parecía grande y prominente, y mi cuerpo envuelto en sábanas era bajado a la mitad del cuadrado. Sin mucho cuidado, pero no me quejo.
Así que lo único que tenía que hacer era esperar a la muerte en mi propio hogar.
Sin embargo, logré superar la neumonía.
¿Eh?
Más o menos esto fue lo que pensé.
"¡Ni siquiera soy bueno para morir! (me reí)."
Después de eso, cuando no podía pensar en nada más que en la muerte, pensé que en realidad había muerto en aquella ocasión. En mi cabeza, la palabra 'renacer' apareció muchas veces.
Sorprendentemente, después de eso mi fuerza vital se rejuveneció. Desde el fondo de mi corazón, creo que fue gracias a la gente que me ayudó; primero que nada mi esposa, mis amigos comprensivos, los doctores y las enfermeras.
Ahora que mi fuerza vital se ha reestablecido, no podría desperdiciar mi tiempo. Me dije que me habían dado una vida extra y que tenía que usarla con cuidado. Así que pensé que quería borrar al menos una de las irresponsabilidades que había dejado en este mundo.
Para ser honesto, sólo le dije lo del cáncer a las personas cercanas a mí. Ni siquiera le dije a mis padres. En particular, por varias complicaciones laborales, no podía decirle nada a la gente, aún si hubiera querido hacerlo. Quería anunciar mi cáncer en Internet y reportar lo de mi poco tiempo de vida, pero si la muerte de Satoshi se hubiera calendarizado, se habrían creado olas, aunque fueran pequeñas. Por esa razón actué de manera irresponsable con la gente. Estoy muy apenado.
Había tanta gente a quien quería ver antes de morir, aunque sea para darles las gracias. Familia y parientes, viejos amigos y compañeros de la primaria, secundaria y preparatoria; a los amigos de la universidad, a la gente que conocí en el mundo del manga, de quienes tuve mucha inspiración; la gente del mundo del anime que se sentaba a mi lado, con quienes iba a beber, con quienes competía por los mismos trabajos; los colegas con quienes compartí buenos y malos momentos. La cantidad infinita de gente a quienes pude conocer debido a mi posición como director de cine; a las personas que se hacían llamar mis admiradores, no sólo en Japón sino en todo el mundo; a los amigos que hice por Internet.
Hay mucha gente que quiero que ver al menos una vez (bueno, también hay gente a quien no quiero ver), pero si los viera, tengo miedo de que el pensamiento de "no volveré a ver a esta persona otra vez" me invada, y que eso provoque que no tenga una muerte tranquila. Aunque me recuperé, me queda muy poca energía vital, y se necesita mucho esfuerzo para ver a las personas. Entre más personas me querían ver, más difícil era para mí verlas. Qué ironía. Además, la parte inferior de mi cuerpo estaba paralizada, por el cáncer que había invadido mis huesos, y estaba echado en mi cama; no quería que la gente viera mi cuerpo escuálido. Quería que la mayoría de la gente que conocí me recordara como el Satoshi que estaba lleno de vida.
Me gustaría usar este espacio para disculparme con mis parientes, amigos y conocidos por no decirles sobre mi cáncer, por mi irresponsabilidad. Por favor, comprendan que éste fue un deseo egoísta de Satoshi. Es decir, Satoshi Kon fue "esa clase de sujeto". Cuando imagino sus rostros, sólo tengo buenos recuerdos de sus sonrisas. A todos, gracias por todos esos grandes recuerdos. Amé el mundo en el que viví. Sólo pensar en eso me hace feliz.
Toda la gente que conocí a lo largo de mi vida, de manera positiva o negativa, ayudó a moldear al ser humano que es Satoshi Kon, y estoy muy agradecido por esos encuentros. Aún si el resultado final es una muerte prematura a mis cuarenta y tantos, acepto esto como mi propio y único destino. Después de todo, me pasaron muchas cosas positivas.
Esto es lo que pienso ahora sobre la muerte. "Sólo puedo decir que es muy mala." En verdad.
Sin embargo, aunque pudiera liberarme de muchas de mis acciones irresponsables [eso de no decirle a la gente], no puedo evitar arrepentirme de dos cosas. Sobre mis padres y sobre el fundador de Madhouse, el señor [Masao] Maruyama.
Aunque ya era tarde, no había otra opción más que revelar toda la verdad. Quería rogarles que me perdonaran.
Tan pronto como vi el rostro del señor Maruyama cuando vino a verme a mi casa, no pude detener mis lágrimas ni mi vergüenza. "Estoy muy apenado por terminar así..." El señor Maruyama no dijo nada, sólo negaba con la cabeza y apretaba mis manos. Estaba muy agradecido. Como una avalancha, llegaron a mí sentimientos de gratitud y regocijo por haber tenido la suerte de trabajar con esta persona. Tal vez sea egoísta, pero sentí como si hubiera sido perdonado en ese instante.
Mi más grande arrepentimiento es la película La máquina que sueña. Estoy preocupado no sólo sobre la película misma, sino por las personas con las que trabajé para ello. Después de todo, existe una gran posibilidad de que los libretos que creamos con sangre, sudor y lágrimas, nunca sean vistos. Esto es porque Satoshi Kon metió mano en la historia original, el guión, los personajes, los escenarios, los bocetos, la música... en cada una de las imágenes. Desde luego, hay cosas que compartí con el director de animación, el director de arte y otros miembros del equipo, pero básicamente la mayoría del trabajo sólo puede ser comprendida por Satoshi Kon. Es fácil decir que fue mi culpa por hacer las cosas de esa manera, pero desde mi punto de vista me esforcé lo más que pude para compartir mi visión con los demás. Sin embargo, en mi estado actual sólo puedo sentir un profundo remordimiento por mi inepcia en esas áreas. Estoy en verdad apenado con todo el equipo. Sin embargo, quiero que ellos entiendan, aunque sea un poco. Satoshi Kon era "esa clase de sujeto", y por eso fue capaz de hacer el anime desquiciado que era un poquito diferente. Sé que es una excusa egoísta, pero piensen en mi cáncer y perdónenme, por favor.
No he estado ociosamente esperando a la muerte; incluso ahora estoy pensando con mi débil cerebro alguna forma de que el trabajo siga vivo después de que me vaya. Pero son sólo ideas superficiales. Cuando le dije al señor Maruyama sobre mis preocupaciones acerca de La máquina que sueña, él sólo dijo, "no te preocupes. Ya se nos ocurrirá algo, así que no te preocupes".
Lloré.
Lloré incontrolablemente.
Hasta con mis películas anteriores, había sido muy irresponsable con las producciones y los presupuestos, pero siempre tuve al señor Maruyama para que lo solucionara por mí, al final.
Esta vez no fue diferente. En realidad no he cambiado.
Pude hablar abiertamente con el señor Maruyama. Gracias a esto fui capaz de sentir, al menos un poco, que los talentos y habilidades de Satoshi Kon tenían algo de valor en nuestra industria.
"Lamento perder tu talento. Ojalá pudieras dejárnoslo."
Si el señor Maruyama de Madhouse dice eso, puedo irme al otro mundo con un poco de orgullo, después de todo. Y, desde luego, aunque nadie más me lo diga, lamento que mis visiones raras y la habilidad para dibujar cosas con detalle se van a perder, pero no puedo hacer nada para evitarlo. Estoy agradecido desde el fondo de mi corazón porque el señor Maruyama me dio la oportunidad de mostrarle al mundo esas cosas. Gracias, muchas gracias. Satoshi Kon fue feliz como director de animación.
Fue desgarrador decirle a mis padres.
En verdad intenté ir a Sapporo, donde viven mis padres, mientras podía, pero mi enfermedad empeoró tan irritante e inesperadamente rápido que terminé por llamarles por teléfono desde la habitación del hospital mientras estaba cerca de morir.
"Estoy en la última etapa del cáncer y moriré pronto. Fui muy feliz por haber nacido como su hijo. Gracias."
Debió ser devastador escuchar esto de repente, pero estaba seguro de que iba a morir en aquel momento.
Pero luego regresé a casa y sobreviví a la neumonía. Tomé la gran decisión de ver a mis padres. Ellos querían verme también. Pero iba a ser muy difícil verlos, y no tenía la fuerza para hacerlo. Pero quería ver los rostros de mis padres por última vez. Quería decirles cuán agradecido estaba con ellos por haberme traído a este mundo.
He sido una persona feliz. Aunque debo disculparme con mi esposa, con mis padres y con toda la gente que amo, por vivir mi vida un poco más rápido que la mayoría.
Mis padres apoyaron mis deseos egoístas y llegaron desde Sapporo hasta mi casa al día siguiente. Nunca podré olvidar las primeras palabras que salieron de la boca de mi madre cuando me vió tumbado ahí.
"¡Perdóname por no haberte traído a este mundo con un cuerpo más fuerte!"
Me quedé mudo.
Sólo pude pasar poco tiempo con mis padres, pero fue suficiente. Sentía que con ver sus rostros sería suficiente, y así fue.
Gracias, padre, madre. Estoy tan feliz de haber nacido en este mundo como hijo de ustedes dos.
Mi corazón está lleno de recuerdos y gratitud. La felicidad como tal es importante, pero estoy agradecido de que ustedes me hayan enseñado a apreciar la felicidad. Muchísimas gracias.
Es muy irrespetuoso morir frente a los padres de uno, pero en los últimos diez años o más, pude hacer lo que quise como director de anime, alcanzar mis metas y obtener buenas reseñas. Lamento que mis películas no hayan ganado mucho dinero, pero creo que tuvieron lo merecido. En estos diez años o más en particular he sentido que he vivido más intensamente que otras personas, y creo que mis padres entendieron qué había en mi corazón.
Gracias a las visitas del señor Maruyama y mis padres, sentí como si me hubieran quitado un gran peso de encima.
Por último, a mi esposa, a quien más preocupo, pero quien ha sido mi apoyo hasta el final.
Desde el momento del diagnóstico, nos hemos ahogado juntos en lágrimas tantas veces. Cada día fue brutal para ambos, física y mentalmente. Casi no hay palabras para describirlo. Pero la razón de por qué fui capaz de sobrevivir ante esos días difíciles fueron las palabras que me dijiste justo después de que recibimos la noticia.
"Me quedaré a tu lado hasta el final."
Fiel a esas palabras, como si dejaras mis preocupaciones en el polvo, habilmente dirigiste las demandas y exigencias que llegaron a nosotros como una avalancha, y rápidamente aprendiste a cuidar de tu esposo. Me conmovió tanto ver cómo lidiabas con las cosas con tanta eficacia.
"Mi esposa es asombrosa."
¿Dices que no hay necesidad de decir eso ahora? No, no. Eres aún más asombrosa de lo que ya eras. En verdad puedo sentirlo. Aún después de mi muerte, pensaré que tú enviaste a Satoshi Kon al otro mundo con elegancia. Desde que nos casamos, estuve tan envuelto en el trabajo que fue hasta que me dio cáncer que pude pasar más tiempo en la casa; qué vergüenza.
Pero te quedaste cerca de mí, siempre entendiste que necesitaba zambullirme en mi trabajo, que mi talento estaba ahí. Gracias.
Hay tantas cosas, innumerables cosas que me preocupan, pero todo necesita un final. Por último, quisiera expresar mi profunda gratitud al Doctor H, quien accedió a verme al final en mi casa, aunque es algo que ya no se hace en estos días, y a su esposa y enfermera, la señora K.
Los cuidados médicos en una casa particular causan molestias, pero usted pacientemente lidió con mis múltiples achaques y dolores causados por el cáncer, y se empeñó en hacer que mi destino final, llamado muerte, fuera tan bueno como se pudiera. No puedo decir cuánto me ayudó. Y usted no sólo lidió con este arrogante y difícil paciente como si fuera sólo su trabajo, sino que se comunicó conmigo como ser humano. No puedo decir cuánto me apoyó, ni cuánto me salvó. Su calidad humana me animó tantas veces. Estoy profunda, profundamente agradecido.
Y ésta es la última vez, desde que recibí el diagnóstico a mediados de mayo hasta hoy, en que he tenido la suerte de recibir la cooperación, ayuda y apoyo de dos amigos, tanto del trabajo como personales. Mi amigo T, quien ha sido un camarada desde la preparatoria y es miembro de KON' Stone Inc.; y el productor H. Les agradezco a ambos desde el fondo de mi corazón. Muchas, muchas gracias. Es difícil para mí con este insignificante vocabulario expresarles a ambos mi gratitud de manera adecuada. Mi esposa y yo hemos recibido tanto de ustedes.
Si ustedes no hubieran estado con nosotros, estoy seguro de que estaría esperando la muerte mirando a mi esposa, sentada a mi lado, con mucha más angustia y preocupación. Estoy realmente en deuda.
Y, si puedo pedir una cosa más, ¿podrían ayudale a mi esposa a superar esto después de mi muerte? Podría tomar ese vuelo con mi mente tranquila si pudieran hacer eso por mí. Se los pido desde el fondo de mi corazón.
Así que, a todos los que leyeron este largo documento, gracias. Con mi corazón lleno de gratitud por todo lo bueno en el mundo, soltaré mi bolígrafo.
Ahora, con permiso. Tengo que adelantarme
Cómo podría olvidar el 18 de mayo de este año.
Recibí el siguiente diagnóstico de un cardiólogo en el hospital de la Cruz Roja de Musashino.
"Es la última etapa del cáncer de páncreas. La metástasis llegó a muchos huesos. Le queda, a lo mucho, medio año de vida."
Mi esposa y yo escuchamos juntos. Era un destino tan inesperado e inaceptable que los dos apenas pudimos soportarlo.
Honestamente solía pensar que no podría evitar morir cualquiera de estos días. Sin embargo, fue tan repentino.
Para estar seguro, tuve algunas señales. Dos o tres meses antes de eso tuve fuertes dolores en varias zonas de la espalda y en las articulaciones de mis piernas; perdí fuerza en mi pierna derecha y me costaba trabajo caminar, y comencé a ir con un acupunturista y con un quiropráctico, pero nada mejoró. Así que después de que me hicieron resonancias magnéticas, tomografías y demás estudios avanzados, llegó de pronto el diagnóstico de cuánto tiempo me quedaba.
Era como si la muerte en persona se hubiera puesto justo detrás de mí antes de enterarme, y no había nada que pudiera hacer. Después del diagnóstico, mi esposa y yo investigamos cómo podía prolongar mi vida. Era, literalmente, una situación de vida o muerte. Recibimos apoyo de amigos incondicionales y aliados poderosos. Rechacé los medicamentos anticáncer, y traté de vivir con una perspectiva del mundo un poco diferente a la de la norma. El hecho de rechazar lo que supuestamente es normal, me parecía que era algo muy mío.
En realidad nunca sentí que pertenecía a la mayoría. Ni en asuntos de cuidados médicos ni en ninguna otra cosa. "¡Por qué no tratar de seguir viviendo de acuerdo con mis propios principios!" Sin embargo, al momento de crear una obra [una película], la fuerza de voluntad no bastaba para realizar el trabajo. La enfermedad avanzaba día tras día.
Por otro lado, como miembro de la sociedad, acepto al menos la mitad de lo que la sociedad en general considera correcto. Pago impuestos. Estoy lejos de ser un ciudadano ejemplar, pero soy del todo un miembro de la sociedad japonesa. Así que, exceptuando las cosas que necesitaba, desde mi punto de vista, para prolongar mi vida, también intenté hacer todo lo necesario para "prepararme para morir con propiedad". Aunque creo que no lo hice tan bien. (Pero) una de las cosas que hice fue, con la cooperación de dos amigos en los que podía confiar, armar una compañía para que se encargara de cosas como el insignificante número de obras con derechos de autor que poseo. Otra cosa que hice fue asegurarme de que mi esposa recibiera las modestas pertenencias que tengo al escribir un testamento. Desde luego, no creo que alguien peleara por mi legado ni nada de eso, pero quería estar seguro de que mi esposa, quien permaneció a mi lado en este mundo, no tuviera nada de qué preocuparse; además quería quitarle el peso de encima a aquél que daría ese saltito, a mí, antes de que partiera.
El papeleo e investigación necesarios para estas tareas, para el que ni mi esposa ni yo somos buenos, corrió a cargo rápidamente de mis maravillosos amigos. Después, cuando me dio neumonía y estaba a las puertas de la muerte, y puse mi firma final en el testamento, pensé que si moría justo en ese momento ya nada se podía hacer para evitarlo.
"Ah... puedo morir al fin."
Después de todo, me llevaron en ambulancia al hospital de la Cruz Roja de Musashino dos días antes de eso; luego me trajeron de regreso al mismo hospital en ambulancia al día siguiente. Hasta tuve que ser hospitalizado y me hicieron muchas revisiones. Los resultados de esos exámenes: neumonía, agua en mi pecho y, cuando le pregunté directamente al doctor, la respuesta que recibí fue muy seca, y de alguna manera se lo agradecí.
"Usted va a vivir uno o dos días más... y si llegara a salvarse de ésta, probablemente no vivirá más allá de fin de mes."
Mientras escuchaba, pensé, "es como si me estuviera dando el pronóstico del tiempo", pero aún así la situación era espantosa. Eso fue el 7 de julio. Fue un Tanabata brutal, sin duda.
Así que decidí ahí mismo.
Quiero morirme en mi casa.
Quizá le causé problemas a mi gente, pero les pedí que vieran cómo podría escapar y volver a casa. [Logré huir] gracias a los esfuerzos de mi esposa, la cooperación del hospital pese a su posición de darse por vencidos conmigo, a la tremenda ayuda de otras instituciones médicas y a las coincidencias, que fueron tantas, que parecían regalos del cielo. Nunca había visto que tantas coincidencias y sucesos se acomodaran de manera tan fina en la vida real; apenas podía creerlo. Esto no era "Tokyo Godfathers", después de todo. Mientras mi esposa corría de aquí para allá arreglando mi escape, yo le suplicaba a los doctores "¡si pudiera ir a casa aunque sea medio día, todavía podría hacer cosas!", para después esperar a la muerte a solas, en una deprimente habitación de hospital. Estaba solo, pero esto era lo que pensaba.
"Tal vez morir no sea tan malo."
No tenía razones para ello, y tal vez necesitaba pensar así, pero sorprendentemente me sentía calmado y relajado.
Sin embargo, sólo había una cosa que me molestaba.
"No quiero morir aquí..."
Mientras pensaba eso, algo se movió del calendario de la pared y comenzó a esparcirse por la habitación.
"Oh, no, una línea marchando fuera del calendario. Mis alucinaciones no eran del todo originales."
Tuve que sonreír ante el hecho de que mi instinto profesional seguía trabajando aún en momentos como este, pero de cualquier manera probablemente estaba en el punto más cercano a la tierra de la muerte de lo que había estado hasta ese punto. Realmente sentí muy cerca de mí a la muerte. Con la ayuda de mucha gente, milagrosamente escapé de la Cruz Roja de Musashino y volví a casa, envuelto en la tierra de la muerte y sábanas.
Debería hacer hincapié en que no tengo malas críticas ni odio contra el hospital de la Cruz Roja de Musashino, así que no me mal interpreten.
Sólo quería ir a mi casa, a mi propio hogar. La casa donde vivo.
Me sorprendió un poco que, mientras me llevaban a la sala, como un bono, tuve esa experiencia de lecho de muerte con la que todos están familiarizados; ésa de "ver desde arriba cómo trasladan tu cuerpo a la habitación". Me miraba desde arriba a mí mismo y a la escena a mi alrededor desde una posición muy alejada del suelo, a través de un lente gran angular y destelleante. El cuadrado de la cama a la mitad de la habitación parecía grande y prominente, y mi cuerpo envuelto en sábanas era bajado a la mitad del cuadrado. Sin mucho cuidado, pero no me quejo.
Así que lo único que tenía que hacer era esperar a la muerte en mi propio hogar.
Sin embargo, logré superar la neumonía.
¿Eh?
Más o menos esto fue lo que pensé.
"¡Ni siquiera soy bueno para morir! (me reí)."
Después de eso, cuando no podía pensar en nada más que en la muerte, pensé que en realidad había muerto en aquella ocasión. En mi cabeza, la palabra 'renacer' apareció muchas veces.
Sorprendentemente, después de eso mi fuerza vital se rejuveneció. Desde el fondo de mi corazón, creo que fue gracias a la gente que me ayudó; primero que nada mi esposa, mis amigos comprensivos, los doctores y las enfermeras.
Ahora que mi fuerza vital se ha reestablecido, no podría desperdiciar mi tiempo. Me dije que me habían dado una vida extra y que tenía que usarla con cuidado. Así que pensé que quería borrar al menos una de las irresponsabilidades que había dejado en este mundo.
Para ser honesto, sólo le dije lo del cáncer a las personas cercanas a mí. Ni siquiera le dije a mis padres. En particular, por varias complicaciones laborales, no podía decirle nada a la gente, aún si hubiera querido hacerlo. Quería anunciar mi cáncer en Internet y reportar lo de mi poco tiempo de vida, pero si la muerte de Satoshi se hubiera calendarizado, se habrían creado olas, aunque fueran pequeñas. Por esa razón actué de manera irresponsable con la gente. Estoy muy apenado.
Había tanta gente a quien quería ver antes de morir, aunque sea para darles las gracias. Familia y parientes, viejos amigos y compañeros de la primaria, secundaria y preparatoria; a los amigos de la universidad, a la gente que conocí en el mundo del manga, de quienes tuve mucha inspiración; la gente del mundo del anime que se sentaba a mi lado, con quienes iba a beber, con quienes competía por los mismos trabajos; los colegas con quienes compartí buenos y malos momentos. La cantidad infinita de gente a quienes pude conocer debido a mi posición como director de cine; a las personas que se hacían llamar mis admiradores, no sólo en Japón sino en todo el mundo; a los amigos que hice por Internet.
Hay mucha gente que quiero que ver al menos una vez (bueno, también hay gente a quien no quiero ver), pero si los viera, tengo miedo de que el pensamiento de "no volveré a ver a esta persona otra vez" me invada, y que eso provoque que no tenga una muerte tranquila. Aunque me recuperé, me queda muy poca energía vital, y se necesita mucho esfuerzo para ver a las personas. Entre más personas me querían ver, más difícil era para mí verlas. Qué ironía. Además, la parte inferior de mi cuerpo estaba paralizada, por el cáncer que había invadido mis huesos, y estaba echado en mi cama; no quería que la gente viera mi cuerpo escuálido. Quería que la mayoría de la gente que conocí me recordara como el Satoshi que estaba lleno de vida.
Me gustaría usar este espacio para disculparme con mis parientes, amigos y conocidos por no decirles sobre mi cáncer, por mi irresponsabilidad. Por favor, comprendan que éste fue un deseo egoísta de Satoshi. Es decir, Satoshi Kon fue "esa clase de sujeto". Cuando imagino sus rostros, sólo tengo buenos recuerdos de sus sonrisas. A todos, gracias por todos esos grandes recuerdos. Amé el mundo en el que viví. Sólo pensar en eso me hace feliz.
Toda la gente que conocí a lo largo de mi vida, de manera positiva o negativa, ayudó a moldear al ser humano que es Satoshi Kon, y estoy muy agradecido por esos encuentros. Aún si el resultado final es una muerte prematura a mis cuarenta y tantos, acepto esto como mi propio y único destino. Después de todo, me pasaron muchas cosas positivas.
Esto es lo que pienso ahora sobre la muerte. "Sólo puedo decir que es muy mala." En verdad.
Sin embargo, aunque pudiera liberarme de muchas de mis acciones irresponsables [eso de no decirle a la gente], no puedo evitar arrepentirme de dos cosas. Sobre mis padres y sobre el fundador de Madhouse, el señor [Masao] Maruyama.
Aunque ya era tarde, no había otra opción más que revelar toda la verdad. Quería rogarles que me perdonaran.
Tan pronto como vi el rostro del señor Maruyama cuando vino a verme a mi casa, no pude detener mis lágrimas ni mi vergüenza. "Estoy muy apenado por terminar así..." El señor Maruyama no dijo nada, sólo negaba con la cabeza y apretaba mis manos. Estaba muy agradecido. Como una avalancha, llegaron a mí sentimientos de gratitud y regocijo por haber tenido la suerte de trabajar con esta persona. Tal vez sea egoísta, pero sentí como si hubiera sido perdonado en ese instante.
Mi más grande arrepentimiento es la película La máquina que sueña. Estoy preocupado no sólo sobre la película misma, sino por las personas con las que trabajé para ello. Después de todo, existe una gran posibilidad de que los libretos que creamos con sangre, sudor y lágrimas, nunca sean vistos. Esto es porque Satoshi Kon metió mano en la historia original, el guión, los personajes, los escenarios, los bocetos, la música... en cada una de las imágenes. Desde luego, hay cosas que compartí con el director de animación, el director de arte y otros miembros del equipo, pero básicamente la mayoría del trabajo sólo puede ser comprendida por Satoshi Kon. Es fácil decir que fue mi culpa por hacer las cosas de esa manera, pero desde mi punto de vista me esforcé lo más que pude para compartir mi visión con los demás. Sin embargo, en mi estado actual sólo puedo sentir un profundo remordimiento por mi inepcia en esas áreas. Estoy en verdad apenado con todo el equipo. Sin embargo, quiero que ellos entiendan, aunque sea un poco. Satoshi Kon era "esa clase de sujeto", y por eso fue capaz de hacer el anime desquiciado que era un poquito diferente. Sé que es una excusa egoísta, pero piensen en mi cáncer y perdónenme, por favor.
No he estado ociosamente esperando a la muerte; incluso ahora estoy pensando con mi débil cerebro alguna forma de que el trabajo siga vivo después de que me vaya. Pero son sólo ideas superficiales. Cuando le dije al señor Maruyama sobre mis preocupaciones acerca de La máquina que sueña, él sólo dijo, "no te preocupes. Ya se nos ocurrirá algo, así que no te preocupes".
Lloré.
Lloré incontrolablemente.
Hasta con mis películas anteriores, había sido muy irresponsable con las producciones y los presupuestos, pero siempre tuve al señor Maruyama para que lo solucionara por mí, al final.
Esta vez no fue diferente. En realidad no he cambiado.
Pude hablar abiertamente con el señor Maruyama. Gracias a esto fui capaz de sentir, al menos un poco, que los talentos y habilidades de Satoshi Kon tenían algo de valor en nuestra industria.
"Lamento perder tu talento. Ojalá pudieras dejárnoslo."
Si el señor Maruyama de Madhouse dice eso, puedo irme al otro mundo con un poco de orgullo, después de todo. Y, desde luego, aunque nadie más me lo diga, lamento que mis visiones raras y la habilidad para dibujar cosas con detalle se van a perder, pero no puedo hacer nada para evitarlo. Estoy agradecido desde el fondo de mi corazón porque el señor Maruyama me dio la oportunidad de mostrarle al mundo esas cosas. Gracias, muchas gracias. Satoshi Kon fue feliz como director de animación.
Fue desgarrador decirle a mis padres.
En verdad intenté ir a Sapporo, donde viven mis padres, mientras podía, pero mi enfermedad empeoró tan irritante e inesperadamente rápido que terminé por llamarles por teléfono desde la habitación del hospital mientras estaba cerca de morir.
"Estoy en la última etapa del cáncer y moriré pronto. Fui muy feliz por haber nacido como su hijo. Gracias."
Debió ser devastador escuchar esto de repente, pero estaba seguro de que iba a morir en aquel momento.
Pero luego regresé a casa y sobreviví a la neumonía. Tomé la gran decisión de ver a mis padres. Ellos querían verme también. Pero iba a ser muy difícil verlos, y no tenía la fuerza para hacerlo. Pero quería ver los rostros de mis padres por última vez. Quería decirles cuán agradecido estaba con ellos por haberme traído a este mundo.
He sido una persona feliz. Aunque debo disculparme con mi esposa, con mis padres y con toda la gente que amo, por vivir mi vida un poco más rápido que la mayoría.
Mis padres apoyaron mis deseos egoístas y llegaron desde Sapporo hasta mi casa al día siguiente. Nunca podré olvidar las primeras palabras que salieron de la boca de mi madre cuando me vió tumbado ahí.
"¡Perdóname por no haberte traído a este mundo con un cuerpo más fuerte!"
Me quedé mudo.
Sólo pude pasar poco tiempo con mis padres, pero fue suficiente. Sentía que con ver sus rostros sería suficiente, y así fue.
Gracias, padre, madre. Estoy tan feliz de haber nacido en este mundo como hijo de ustedes dos.
Mi corazón está lleno de recuerdos y gratitud. La felicidad como tal es importante, pero estoy agradecido de que ustedes me hayan enseñado a apreciar la felicidad. Muchísimas gracias.
Es muy irrespetuoso morir frente a los padres de uno, pero en los últimos diez años o más, pude hacer lo que quise como director de anime, alcanzar mis metas y obtener buenas reseñas. Lamento que mis películas no hayan ganado mucho dinero, pero creo que tuvieron lo merecido. En estos diez años o más en particular he sentido que he vivido más intensamente que otras personas, y creo que mis padres entendieron qué había en mi corazón.
Gracias a las visitas del señor Maruyama y mis padres, sentí como si me hubieran quitado un gran peso de encima.
Por último, a mi esposa, a quien más preocupo, pero quien ha sido mi apoyo hasta el final.
Desde el momento del diagnóstico, nos hemos ahogado juntos en lágrimas tantas veces. Cada día fue brutal para ambos, física y mentalmente. Casi no hay palabras para describirlo. Pero la razón de por qué fui capaz de sobrevivir ante esos días difíciles fueron las palabras que me dijiste justo después de que recibimos la noticia.
"Me quedaré a tu lado hasta el final."
Fiel a esas palabras, como si dejaras mis preocupaciones en el polvo, habilmente dirigiste las demandas y exigencias que llegaron a nosotros como una avalancha, y rápidamente aprendiste a cuidar de tu esposo. Me conmovió tanto ver cómo lidiabas con las cosas con tanta eficacia.
"Mi esposa es asombrosa."
¿Dices que no hay necesidad de decir eso ahora? No, no. Eres aún más asombrosa de lo que ya eras. En verdad puedo sentirlo. Aún después de mi muerte, pensaré que tú enviaste a Satoshi Kon al otro mundo con elegancia. Desde que nos casamos, estuve tan envuelto en el trabajo que fue hasta que me dio cáncer que pude pasar más tiempo en la casa; qué vergüenza.
Pero te quedaste cerca de mí, siempre entendiste que necesitaba zambullirme en mi trabajo, que mi talento estaba ahí. Gracias.
Hay tantas cosas, innumerables cosas que me preocupan, pero todo necesita un final. Por último, quisiera expresar mi profunda gratitud al Doctor H, quien accedió a verme al final en mi casa, aunque es algo que ya no se hace en estos días, y a su esposa y enfermera, la señora K.
Los cuidados médicos en una casa particular causan molestias, pero usted pacientemente lidió con mis múltiples achaques y dolores causados por el cáncer, y se empeñó en hacer que mi destino final, llamado muerte, fuera tan bueno como se pudiera. No puedo decir cuánto me ayudó. Y usted no sólo lidió con este arrogante y difícil paciente como si fuera sólo su trabajo, sino que se comunicó conmigo como ser humano. No puedo decir cuánto me apoyó, ni cuánto me salvó. Su calidad humana me animó tantas veces. Estoy profunda, profundamente agradecido.
Y ésta es la última vez, desde que recibí el diagnóstico a mediados de mayo hasta hoy, en que he tenido la suerte de recibir la cooperación, ayuda y apoyo de dos amigos, tanto del trabajo como personales. Mi amigo T, quien ha sido un camarada desde la preparatoria y es miembro de KON' Stone Inc.; y el productor H. Les agradezco a ambos desde el fondo de mi corazón. Muchas, muchas gracias. Es difícil para mí con este insignificante vocabulario expresarles a ambos mi gratitud de manera adecuada. Mi esposa y yo hemos recibido tanto de ustedes.
Si ustedes no hubieran estado con nosotros, estoy seguro de que estaría esperando la muerte mirando a mi esposa, sentada a mi lado, con mucha más angustia y preocupación. Estoy realmente en deuda.
Y, si puedo pedir una cosa más, ¿podrían ayudale a mi esposa a superar esto después de mi muerte? Podría tomar ese vuelo con mi mente tranquila si pudieran hacer eso por mí. Se los pido desde el fondo de mi corazón.
Así que, a todos los que leyeron este largo documento, gracias. Con mi corazón lleno de gratitud por todo lo bueno en el mundo, soltaré mi bolígrafo.
Ahora, con permiso. Tengo que adelantarme
jueves, 23 de febrero de 2012
Restaurante Kabuki y Koy Shunka.... los más grandes.
Hoy, con el permiso del respetable, cambio de tercio.
Volvamos a la cocina.
Soy un gran fan de la cocina asiática. Prácticamente me gusta todo de ella. China, Japonesa, Coreana, Vietnamita, Thailandesa, etc...
Me parece una comida muy rica en preparaciones, sabores y texturas.
En los últimos años son muchos los restaurantes que nos han "inundado", y no siempre con calidad. Al típico "Chino" de toda la vida, llegaron los japoneses con el sushi. Y ahora la moda son los mediocres Wok.
Es difícil encontrar un gran restaurante. En general lo que encontramos son de una calidad más bien discutible.
Aparte de los buenos, que son pocos, yo me he encontrado sorpresas muy agradables y maravillosas con algún asiático "de barrio". Por ejemplo tenemos un maravilloso coreano llamado Tulipán, que ya os comente aquí
En este caso vamos con la cocina japonesa.
Son muchos los amigos que me piden que les recomiende un restaurante japonés. "Oye este finde quiero ir a comer sushi..", o "Cual es el mejor Japo para ir?".
Difícil elegir, porque son muchas las ciudades en los que no se encuentra prácticamente ninguna opción.
Yo siempre recomiendo dos. Además bien alejadas una de otra. Madrid y Barcelona. Barcelona y Madrid.
Koy Shunka y Kabuki
Para mi estos son los mejores que he estado. Donde he disfrutado más. ¿Cual es el que más me gusta?...
Restaurante Kabuki & Kabuki Wellington
Plaza Presidente Carmona 2 y Calle Velázquez 6. Madrid
Sin duda de lo mejorcito y también de los más famosos.
En el verano del 2000, abría sus puertas el primer Kabuki.
En aquella época, restaurantes japoneses en Madrid eran muy limitados.
Un empresario José Antonio Aparicio apostó por otro más. Para ello necesitaba a un cocinero. Y la forma de encontrarle fue de lo más ¿normal? Aparicio lo encontró a través de un anuncio en Segunda Mano! Toma ya!
“Se busca cocinero de sushi-sashimi” Esta era la oferta de empleo. Y zas! apareció Ricardo Sanz. Un cocinero que había trabajado en una hamburguesería, un bar de tapas y haciendo sushi en una cocina industrial.
Y así empezó todo. Desde el primer momento Ricardo Sanz empezó a elaborar sus propias creaciones. Novedosas. Asoció la cocina japonesa con el concepto de la tapa española. Y señores fue y es todo un éxito.
Estaba claro que el público ansiaba una oferta diferente que se desmarcara de los grandes clásicos y que a la vez ofertara una cocina de mucha calidad.
Doce años después, después de abrir otro restaurante en Madrid , otro en el Hotel Abama de Tenerife, me atrevería a decir que Kabuki es mundialmente conocido.
Reconocido por la Guía Michelin con una estrella para ambos restaurantes, es el primer restaurante no español ni francés en conseguirla. Todo un logro y éxito.
Una nueva inauguración mano a mano con el restaurante Sudestada llamada Kirei, y también tienen previsto a corto-medio plazo abrir también en Londres y Nueva York! Aprovecharemos la excusa para darnos un viajecito!
¿Pero que hace tan estupendo a este restaurante?
Sin duda sus elaboraciones y el gran producto utilizado. Una combinación que no falla.
El alma mater de todo esto es Ricardo Sanz, un estupendo e inquieto cocinero. Lo podemos encontrar en el Wellington.
Y en el original Kabuki, tenemos a un discípulo excelente: Mario Payán. Sin duda sus manos nos ofrecen los mejores niguiris que hemos probado
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| Vía: comerjapones.com |
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| Vía: comerjapones.com |
Como todo japonés que se precie, tiene todo tipo de platos. Desde Sopa de Miso, todo tipos de makis, carne de kobe, toro(atún) etc.
El tratamiento del toro es excelente. Lo podemos encontrar en sashimi, tartar, usuzukuri, etc. Un producto extraordinario, que Ricardo Sanz se encarga de buscar.
Si hay que ir a una "levantá" a Zahara de los Atunes, se va.
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| El del medio con chaqueta negra y gafas: Ricardo Sanz |
Pero sobre todo, donde destaca de manera descomunal es en los niguiris. Más de sesenta diferentes. Extraordinarios
De toro, mero, gamba blanca, carabinero, ostra, erizo, tartar de kobe, pez mantequilla, etc. etc. Un auténtico festín
La forma más fácil y segura de tener éxito en una comida es entrar en Kabuki , ponerse en las manos de Mario y disfrutar de un menú a base de estas maravillosas elaboraciones.
Además con el fin de que el arroz no pierda el punto y llegue a la mesa con la temperatura adecuada (36-37 grados), continuamente se está cociendo en distintas tandas y lo que sobra se desecha en el acto.
Ya sabéis si queréis daros un buen homenaje y disfrutar de uno de los grandes de verdad...Restaurante Kabuki.
Por cierto Kabuki es una forma de teatro japonés tradicional, que se caracteriza por su drama estilizado y un uso del maquillaje muy precioso y elaborado.
Nos cojemos el Ave y casi tres horas y seiscientos kilómetros después aparecemos en Barcelona, en pleno Barrio Gótico, y entramos en ...Koy Shunka
Restaurante Koy Shunka
Calle Copons,7. BarcelonaAl igual que el anterior este no es un japonés al uso. En este caso seguimos con la fusión japonés-española, con especial interés en la catalana. Así pues podemos encontrar productos de primerísima calidad como la gamba de Palamós, la anguila del Delta del Ebro, las espardenyes, calamarcets y todo el pescado y marisco autóctono de la zona.
Inaugurado en el año 2008. Y hermano pequeño del Shunka. Se puede decir que este corto periodo de tiempo le ha ganado, le ha tomado la mano, y eso que el primer Shunka es muy bueno también.
Dirigido por el gran chef Hideki Matsuhisa, podemos disfrutar de una maravillosa comida en este local fantástico con una barra absolutamente imprescindible.
Una comida y experiencia única
El restaurante es muy bonito. Con una estética limpia, cálida y acogedora. Paredes de madera, juncos de metal...
La sala principal está presidida por su barra para quince personas.
Una cocina abierta al comensal
Sin duda, aparte de la comida, su mayor atractivo...
Es realmente fantástico ver el espectáculo que allí se monta. Nos entretenemos observando y aprendiendo las elaboraciones que vamos a degustar.
Pero no os creáis que es un ambiente serio o cortante, ni mucho menos. Hay una comunicacion fluida, amena y muy divertida entre nosotros y los cocineros. El mismo chef aparte de ser un prodigio es un tipo francamente divertido y chistoso.
Tiene una carta bastante extensa, con grandes elaboraciones. Lo mejor sin duda elegir un menú degustación.
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| Vía: comerjapones.com |
Por ejemplo, trás un estupendo cocktail de sake y yuzu, empieza la fiesta y podemos degustar maravillas como:
-Alga nori frita, tartar de atun y mojama.
-Espardenyas con secreto iberico, setas y caldo dashi.
-Gamba roja de Palamós a la brasa. Sobre un lecho de sal gorda y con un sutil flambeado de soplete nos sirven este soberbio producto.
-Sashimis. En especial el de salmonete con palomita de arroz y el de toro. Maravillosos
-Espardenyas con secreto iberico, setas y caldo dashi.
-Gamba roja de Palamós a la brasa. Sobre un lecho de sal gorda y con un sutil flambeado de soplete nos sirven este soberbio producto.
-Sashimis. En especial el de salmonete con palomita de arroz y el de toro. Maravillosos
-Berenjena frita con pasta de soja y magret de pato
-San Pedro gratinado con salsa de ciruela japonesa
-Tataki de ternera de Waygu.
-Tataki de ternera de Waygu.
-etc, etc,
terminando con sus excepcionales Niguiris
Grandísimas elaboraciones, con una técnica impecable. Sabores, texturas, matices que no encontramos en otro restaurante similar.
Una auténtica lección de gran cocina
Los sabores, el recuerdo de su cocina, esa barra preparándolo todo, lo tengo grabado.
Dos lagrimones al acordarme, uno de alegría y otro de tristeza por los más de setecientos kilómetros de distancia que nos separan.
Koy Shunka, significa "intenso aroma de temporada".
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Si tuviera que elegir entre uno u otro. Kabuki o Koy? ¿A quién quieres más a papá o a mamá?..mmm.. seguramente me decanto por este último: Koy Shunka
Ya sabéis, si tenéis la ocasión no dejéis escaparla. Tanto en Madrid como en Barcelona existen dos lugares imprescindibles y maravillosos.
Disfrutemos de la comida!
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