Son muchas las películas que hemos visto sobre el maravilloso mundo de el Cine.
Por ejemplo tenemos, "Sunset Boulevard" (1950) (otra vez! cuántas veces mencionamos esta Obra Maestra!), "Cautivos del Mal" (1952), "Cantando bajo la lluvia" (1952), "La condesa descalza" (1954), "Fellini Ocho y Medio" (1963), "La noche americana" (1973), "Cinema Paradiso" (1988), "Barton Fink" (1991), etc.. hasta llegar a la última muestra "The Artist" (2011).
Casi todas las nombradas son verdaderas maravillas y magníficas muestras de ello. Sobre todo los grandes clásicos de los años cincuenta, absolutamente inolvidables e irrepetibles.
A mí hay una que me encanta, me apasiona, y que la considero una de las mejores muestras de este género.
Una obra diferente, de un director muy particular, con un mundo propio y único.
Me atrevo a afirmar, que es sin lugar a dudas su obra más arriesgada y su mejor película.
Tim Burton nos presenta a....... Ed Wood.
O como hacer una Obra Maestra sobre un director mediocre, pero con una ilusión tan grande, que merece el mayor de los respetos.
Ed Wood. 1994.
Director: Tim Burton
Guión: Scott Alexander y Larry Karaszewski
Música: Howard Shore
Fotografía: Stefan Czapsky
Reparto: Johnny Depp, Martin Landau, Patricia Arquette, Sarah Jessica Parker, Bill Murray, Lisa Marie
¿Y quién es este tipo llamado Ed Wood?
Muchos sabréis quien es, pero para quien lo desconozca, os diré que fue un director, productor, guionista, editor y actor de cine norteamericano. Especializado en producciones serie... Z. Es decir, de muy, muy bajo presupuesto.
Sus películas son paupérrimas en el apartado técnico, dirigidas francamente mal, con unos fallos en la puesta en escena terribles.
Su género preferido fue el terror o la ciencia ficción. Con argumentos inverosímiles, incluso tiene una sobre la transexualidad "Glen o Glenda" (1953), un tema muy controvertido para la época en que estaba realizada.
Con todos estos "logros", ¿como es posible su "éxito" y fama?
Sin duda, debido al "reconocimiento" por parte la crítica como "El peor director de la historia del cine", ahí queda eso.
A consecuencia de esta extraña calificación, muchas filmotecas y espectadores recuperaron sus películas, y se encontraron con todo su Universo.
Seguramente su película más conocida sea "Plan 9 del espacio exterior" (1959).
De sus seis películas he visto tres de ellas. Y son infumables.
Pero ahí está. Ha quedado como un director de culto. Con una legión de seguidores bastante importante.
Lo mejor sus carteles. El de "Plan 9" es precioso.
¿Y como es que a Tim Burton le dio por hacer una película sobre este director?
Aunque tampoco es tan extraño, comparten una cierta rareza bastante inusual.
Lo que más le fascinó y le atrajo a Burton de este director fue su vida cotidiana. Su día a día con el cine, sus increíbles vivencias, y sobre todo su amor por dirigir y contar estas historias.
La película nos cuenta la historia de un joven Ed Wood con numerosos problemas para encontrar el dinero para sus películas.
Siempre rodeado por personajes realmente peculiares y excéntricos, le muestran una lealtad realmente memorable.
Buena muestra de ello es el actor Béla Lugosi, encarnado magistralmente por Martin Landau.
Burton nos muestra las peripecias de los rodajes. Vemos como la Ilusión (palabra clave de la película) puede con todos los problemas que acontecen.
Una enorme lección de vida
Vemos a un director soñador y luchador. Quiere hacer cine a toda costa. Su carácter es muy alegre y distendido.
Su falta de talento es contrarrestada con sus ganas de dirigir.
Ed Wood es una maravillosa historia de amistad. Su relación con Lugosi es realmente tierna y estremecedora. Una de las mejores que nos ha regalado el cine es los últimos años.
También es todo un sentido homenaje al cine de serie B y Z. Además de a los géneros preferidos de Burton, el terror y la ciencia ficción.
Como nota anecdótica Ed Wood solía compararse con Orson Welles. Era increíble el espíritu de este hombre. Realmente notable la ilusión y las ganas que tenía. La escena del encuentro entre estos dos directores es memorable.
Una historia de perdedores única, diferente, divertida, brillante e inolvidable.
Ed Wood, un tipo al que le gusta vestirse de mujer, nada, pero nada perfeccionista, pero tan lleno de entusiasmo como de vida.
La película nos ofrece en cada uno de sus fotogramas un amor al cine como pocas veces hemos visto.
Otro punto importante es el maravilloso blanco y negro en que está rodado. No es nada casual esta elección.
Burton acostumbrado a la utilización del color, a sus colores habituales, cambia totalmente de registro para homenajear al cine que lamentablemente ya no existe.
El trabajo de Stefan Czapsky es realmente portentoso.
Además, no me la imagino en color, estos personajes grises necesitan del blanco y negro para ver sus mundos tan absurdos y por qué no decirlo, un mundo "freak".
Nunca Johnny Depp ha estado tan bien. No es que sea un gran actor pero tiene alguna que otra interpretación bastante buena, pero como aquí no.
Caso aparte es la excepcional interpretación de Martin Landau como Bela Lugosi.
Sin duda el mejor papel que ha realizado. Absolutamente inolvidable como Béla Lugosi. Tierno y patético a la vez. Recordándonos a las viejas estrellas en decadencia, en el ocaso de su carrera.
En este caso es realmente duro ver como Lugosi, estrella del cine de terror, acabó su vida. Problemas con la heroína, desquiciado y sobre todo vampirizado. Llegando a dormir hasta en un ataúd.... Drácula Forever!
Los demás personajes son también maravillosos. Burton los quiere mucho y se nota. Todos ellos, desgraciados, los acogemos con una especial ternura.
¿Comedia o drama? ¿O ambas cosas?
La película cambia de género con una facilidad pasmosa. Es realmente excepcional como Burton dirige la historia.
Lo que parece una comedia, sobre todo los desastres que les ocurren a los personajes, de repente cambia de registro y nos lo muestra de una manera dura, se nos borra la sonrisa, nos emociona y nos quedan unas imágenes grabadas difíciles de olvidar, de un calado muy profundo.
El mundo de la industria y de la autodestrucción unidos de forma magistral.
Pero sobre todo es una gran película optimista.
Una lección de como debemos luchar por nuestros propios sueños.
Me encanta la forma que tiene de emparejar a dos directores totalmente diferentes, sobre todo en resultados.
Un director se puede llamar Ed Wood u Orson Welles. Pero la ilusión y el trabajo es el mismo o incluso más en algunos casos.
No debemos conformarnos con lo cotidiano y gris, debemos soñar a lo grande! Que nadie nos quite nuestros sueños!
Tim Burton tiene una filmografía muy desigual, sobre todo en los últimos años. Alterna verdaderas joyas como "Eduardo Manostijeras" o "Big Fish", con otras realmente flojas. En este caso estamos ante su mejor película.
Por cierto tiene la particularidad que el encargado de la música no sea Danny Elfman. Fiel colaborador en prácticamente todas sus películas.
Muchas escenas inolvidables,.. desde los títulos de crédito, la lucha con el pulpo,... hasta el maravilloso monólogo de Lugosi en plena calle.
La película es un gran canto de amor al cine y a la vida.
Es totalmente imposible que nosotros no caigamos enamorados ante ella.
Entusiasmo=Ed Wood
Ed Wood=Obra Maestra
¡Positivando!